29 ago 2012

Smoking daggers


Y dolió, dolió como una estaca en el corazón
Se me nublaron los ojos, sabía que lloraría
Corrí con todas mis fuerzas
Desahogue toda esa rabia dentro en un grito ahogado
Dolía y no había nada para calmarlo

Aún si las ilusiones difuminaban mi realidad
y un revoltijo de cosas se hacía parte de mi ser
Yo digo esas palabras, de verdad lo hago
Si soy tan poco creíble, y puede malentenderse
Que así sea, que en realidades de ceniza se esconde la certeza.

Y en una tormenta de reminiscencia,
que no se va, que todavía está aquí,
en donde hace frío y no tengo fuente alguna de calor
sé que en cierta forma tienen razón.
Pero al final del día,
 no me importa lo que piensen
Al final yo seré mi juez y dictador 

Fuma una vez más, 
piérdete en el humo,
El corazón que ya no palpita,
Aquello que no llego a ser nada,
Algún día, el cielo dejara de llorar.