26 mar 2026

Wait and see

Creo que es la primera vez que me niegan. Pues bien, para todo hay una primera vez. Lo chistoso es que me sentí mal por dos segundos, pero después tuvo sentido. Es más fácil negar, que aceptar que la cagaste e hiciste tanto daño.

Tiene sentido. Y espero que pueda dormir tranquilo con eso, porque se viene lo mejor. 

25 mar 2026

El niño bonito abogado

Sus ojitos se achicaban con cada sonrisa que yo le robaba.
Mis manitos buscaban las suyas, haciéndole cariño tiernamente.

Los pucheros que hice cuando se comió el último nugget y los miles de temas que conversamos aún dan vueltas en mi cabeza.

Nuestra siguiente cita.
Yo apurándome para encontrarlo en ese lugar que tantas veces me había sacado sonrisas.

Y en su auto me sentí lista, determinada a dar el paso que más me cuesta; sellar con ese acto el bajar mis barreras y empezar a soñar otra vez.

—¿Intentemos besarnos? —le pregunté, buscando su confirmación y apoyo.

Él ya sabía cuánto me costaba el contacto físico y que, después de venir de una relación llena de violencia psicológica, era aún más difícil confiar y dar esos pequeños pasos que, para mí, se sienten gigantes.

—Bueno —me dijo—. Estaba pensando lo mismo.

Me acerqué nerviosa mientras él se giraba para mirarme, esperando que yo diera el primer paso. Me reí con nervios, y entonces dijo:

—No es necesario hacerlo ahora. Yo puedo esperarte.

Y respondí:

—No… yo quiero ahora.

Finalmente me acerqué, juntando mis labios con los suyos. Cerré los ojos y me dejé llevar, soltando poco a poco todo mi control.

Fue bonito.
Fue perfecto.
Fue el inicio.

20 mar 2026

Más allá del odio

Hoy pude llorar.
Mis ojitos al fin pudieron dejar caer lágrimas
después de semanas en piloto automático.

Lloro por mí,
simplemente por mí.
Porque permití que me pasaran a llevar tantas veces,
porque permití que aquello que creía importante
me destrozara una y otra vez.

Estoy soltando, de a poquito,
todo el veneno.

Y estoy siendo recompensada
con mucho más de lo que merezco.

Hoy soy más fuerte,
más sabia,
me conozco más
y sé por lo que no quiero volver a pasar.

Veo una Alex tierna,
una Alex que mira con ojitos de amor,
una Alex que ríe y habla sin parar,
una Alex que tira chistes
y que se pone nuevamente nerviosa
con miradas y coqueteos.

Pude haberme vuelto rencorosa,
vengativa, fría,
muy mala.
Pero no,
no soy así.

Vuelvo a mirar el mundo
con ojitos soñadores,
porque allá afuera
hay mucho amor para mí...