7 may 2026

Chocolate

Entibió mis manos con el vaso, y sus ojitos observaron mis movimientos atentamente. La emoción era casi palpable, y creo que mi corazón saltaba de alegría al tenerlo tan cerca.

Recordé cómo llegamos a aquel momento. Varias veces había ido a comprar chocolate caliente con mis compañeros a la cafetería. Ellos café, yo chocolate. Y comenzaron a molestarme con que el niño de la barra me hacía ojitos, lo que llamó mi atención. Con los días le devolví la mirada, y nuestros ojitos se encontraban cada vez más veces.

De pronto desapareció. Y pasaron varios días, y no aparecía. Me entró la curiosidad y decidí preguntar.

—Lo cambiaron de local —me dijo otra barista.

Sonreí. No quedaba tan lejos de ese.

Y entonces fuimos a almorzar cerca. Me asomé para ver si lo veía, y lo vi, pero debía hacer la jugada o podría no verlo más. Como broma, le dije a mi compañero que pidiera su contacto; al menos, si no salía bien, tendríamos algo de lo que reírnos. Pero grande fue mi sorpresa cuando llegó con su número.

Y eso nos trae al día de hoy: una conversación tan pequeña, unos minutos tan preciados, y un quizás que se pierde en el aire...

5 may 2026

La dura verdad

 Salí del baño y me acosté a su lado, busqué su calor y puse mi cara en su cuello. El olor tan característico de su persona me llegó. Estuve muchos años respirando ese aroma, y aún después de una larga separación, seguía sintiéndose como un hogar.

Sus brazos, su estomago y esa pálida piel me hicieron perderme en mis pensamientos. Vi crecer a esta persona.

Habló de aquello y me reí amargamente, ¿No fue esa la razón? Que el nunca vendría, y yo nunca me iría. Parecía que el destino nuevamente se reía en mi cara.

De todos modos, ya no tengo los mismos sentimientos, y aunque en lo físico puedo responder, mi parte racional no da tregua. 

Fuimos bellos, fuimos buenos para el otro, pero en eso quedamos, en un fuimos.

  

2 may 2026

El Bar

Mis ojos cambiaban de dirección rápidamente, enfocándose de cara en cara, sorprendida por lo que estaba escuchando. ¿Con quién había estado realmente? ¿Siempre fue un desastre? Suspiré, intentando no juzgarme, y bebí de la taza de té que mantenía apretada entre mis manos. Un nudo en el estómago me impidió siquiera pensar en comida.

Y la palabra demanda hacía eco en mis oídos. ¿Realmente merecía tanto gasto de energía ese personaje? Mientras más lo puteaban, más crecía mi rabia, y deseé, por un momento, llegar gritando al instituto todo lo que él había hecho. Pero comencé a respirar hondo, comencé a pensar en el juego a largo plazo.

Todo cae por su propio peso... aunque el asco que siento es suficiente para no poder comer.

26 mar 2026

Wait and see

Creo que es la primera vez que me niegan. Pues bien, para todo hay una primera vez. Lo chistoso es que me sentí mal por dos segundos, pero después tuvo sentido. Es más fácil negar, que aceptar que la cagaste e hiciste tanto daño.

Tiene sentido. Y espero que pueda dormir tranquilo con eso, porque se viene lo mejor. 

20 mar 2026

Más allá del odio

Hoy pude llorar.
Mis ojitos al fin pudieron dejar caer lágrimas
después de semanas en piloto automático.

Lloro por mí,
simplemente por mí.
Porque permití que me pasaran a llevar tantas veces,
porque permití que aquello que creía importante
me destrozara una y otra vez.

Estoy soltando, de a poquito,
todo el veneno.

Y estoy siendo recompensada
con mucho más de lo que merezco.

Mis ojos hoy miran otros ojos,
otra sonrisa,
toman otra mano
y besan otros labios.

Hoy soy más fuerte,
más sabia,
me conozco más
y sé por lo que no quiero volver a pasar.

Veo una Alex tierna,
una Alex que mira con ojitos de amor,
una Alex que ríe y habla sin parar,
una Alex que tira chistes
y que se pone nuevamente nerviosa
con miradas y coqueteos.

Pude haberme vuelto rencorosa,
vengativa, fría,
muy mala.
Pero no,
no soy así.

Vuelvo a mirar el mundo
con ojitos soñadores,
porque allá afuera
hay mucho amor para mí...