2 jun 2018

No he parado de pensar, de soñar y su recuerdo se agolpa en mi garganta y me quita la voz. Eras mi voz cuando mis cuerdas vocales ya no daban más, eras mi voz cuando nadie quería escuchar, eras el susurro que no me dejaba volver a atrás y que me obligaba a continuar.
Que me acompañaba en mis largas noches de vigilia, y me despertaba con palabras esperanzadoras.