28 feb 2021

Huías de espejismos

Te extraño pero jamás lo diría.
te extraño pero jamás volvería atrás.
te extraño pero no me gusta tu recuerdo.
te extraño pero no aceptaste nunca mi amistad.
te extraño pero siempre quisiste más.
te extraño pero es porque me acostumbré a ti,
y no está bien crear hábitos poco sanos,
porque no vas a llenar mis fallas y defectos,
y no necesito seguir jugando a las cartas contigo,
porque nuestros juegos nunca nos hicieron bien,
y eras lo demasiado bueno tapándote los ojos,
para no ver que yo también fallé.


24 feb 2021

King of cards

Un beat constante se hace presente en mis oídos,
moviendo la cabeza de un lado a otro,
desde mis audífonos una canción que me recuerda al pasado

Tarareando la melodía,
miro hacia afuera y la luna parece querer huir de la galaxia.
Entre polvos de estrella se asoma la verdad,
la que nos asustaba,
la que incluso omitíamos.
Ganar era muy fácil y perder era inimaginable,
es duro verse con el orgullo magullado,
lo sabemos bien,
las cartas nos solían entender.

Nadaba entre aquellas sombras que nunca podrían salir.
Y aquella figura siniestra barajaba las cartas frente a mi,
las lanzaba a la mesa con una rapidez invisible al ojo humano,
me sonreía y me presionaba a elegir una.
Grité y pedí tiempo desesperada
pero me volvió a presionar con esa mirada peligrosa.
Tomé una dejándome llevar por mi impulsividad,
creí estar segura y fue muy tarde cuando advertí de mi equivocación,
No era mi carta, nunca lo fue y me arrepentí,
entonces la volví a dejar apresuradamente en la mesa.

Pero me miró con furia y vi el infierno arder en sus ojos,
de sus labios salieron palabras que cortaron mi alma,
lloré, lloré y golpeé la mesa.
Me sentí atrapada y creí que moriría allí,
pero en mi manos aun reinaba un poco de cordura.
Desordené todas las cartas en la mesa,
las tomé y se las tiré en la cara,
su asombro no tardó en hacerse presente,
esta vez no era su juego, no iba a ganar.

Una luz tímida y distante se alzó entre tanto humo,
no me sentí preparada para alcanzarla, pues temía,
pero algo me impulsó a hacerlo,
por lo que corrí con todas mis fuerzas tras ella
y algo me rozó la pierna,
algo intentaba detenerme,
ahogarme nuevamente.

Esta vez fui más fuerte y me solté,
mis pulmones se volvieron a llenar de aire puro.

No más cadenas que aprisionan,
no más agua en los pulmones,
detrás de mi todo se quemó,
me liberé y él,
no aguantó mi infierno.