No puedo mentir, me angustia el futuro, me da miedo pensar en si me la podré. Me da pánico pensar en decepcionar a los demás, pero más me aterra pensar en decepcionarme a mi misma. He peleado tanto por todo lo que tengo en este momento, que fallar sería inconcebible.
De todos modos, soy humana, no debería ser tan dura conmigo misma, no debería llevarme al limite todo el tiempo. Pero en eso quizás me equivoco, no me llevo nunca al limite, porque siento que siempre puedo más.
Y si me preguntaran que diría la yo del pasado, creo que se caería de la silla, porque al final, la más pequeña y frágil, termino siendo el engranaje más fuerte.
Somos engranajes, si no estamos todos, no funcionamos.
Tengo miedo, sí, pero el miedo me mueve, el miedo me motiva, el miedo no me detiene.
Nada me detiene ahora...