20 mar 2026

Más allá del odio

Hoy pude llorar.
Mis ojitos al fin pudieron dejar caer lágrimas
después de semanas en piloto automático.

Lloro por mí,
simplemente por mí.
Porque permití que me pasaran a llevar tantas veces,
porque permití que aquello que creía importante
me destrozara una y otra vez.

Estoy soltando, de a poquito,
todo el veneno.

Y estoy siendo recompensada
con mucho más de lo que merezco.

Mis ojos hoy miran otros ojos,
otra sonrisa,
toman otra mano
y besan otros labios.

Hoy soy más fuerte,
más sabia,
me conozco más
y sé por lo que no quiero volver a pasar.

Veo una Alex tierna,
una Alex que mira con ojitos de amor,
una Alex que ríe y habla sin parar,
una Alex que tira chistes
y que se pone nuevamente nerviosa
con miradas y coqueteos.

Pude haberme vuelto rencorosa,
vengativa, fría,
muy mala.
Pero no,
no soy así.

Vuelvo a mirar el mundo
con ojitos soñadores,
porque allá afuera
hay mucho amor para mí...