9 abr 2025

Igual, siempre te negué cosas.

El frío nos obligó a correr,
nos servimos un café de dioses,
y hablamos de últimas veces.
Yo miraba embobada su alma,
naufragaba en sus cálidos ojos,
pero sabía que todos estos momentos dorados,
se van a apagar, 
cuando la luz ya no brille sobre estos sentimientos.

No hay temor de las consecuencias,
solo me sentí atrapada cuando no fui capaz de liberar mis propias palabras,
aunque fui impulsiva y tomé lo que quería,
no me arrepiento de tomar la última copa a tu salud.
Ahora será difícil no ceder ante peticiones,
decir que si, jugando...

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