28 jul 2026

Keep your head high babygirl

Quise llorar.
Pero estaba en la oficina.
Entonces quise llorar más,
porque me da rabia que todavía me afecte.
Aunque tampoco quiero culpar a mi corazón de caldito, quee lo hicieron pollo.
No kidding, bro.
Siempre que veo que es ese contacto hablándome, la ansiedad me ciega un poco.
Y no es la persona.
Son las noticias que trae.

Tengo que ser fuerte.
Debo ser fuerte.
Pero hoy solo quiero llorar una noche entera,
sin despertar con los ojos hinchados,
sin tener que fingir que estoy bien,
que todo está bien.
Porque sí.
Esto es difícil.
Todos los probables
Toda la incertidumbre.
Nunca he sido buena con la incertidumbre.
Y creo que nunca lo seré.
Quizás debería parar.
Quizás ya perdí.
Quizás ya es suficiente.
No tengo la piel de chancho.
Y yo, yo solo soy un pollo.

26 jul 2026

Miau

 -Vamos a ver los gatos - Me dijo, mientras entrelazaba su mano con la mía.

Sonreí, no quise decir 'recuerda que soy alérgica a los gatos y me puedes matar.'
Subí las escaleras detrás de ella. Su cabello rubio caía en ondas sobre su espalda y yo estaba mareada con su olor.
Hace poco le había dicho, entre bromas, que debía tratarme bien porque había ido como clienta. Ella se puso a reir y respondió que yo ya era parte de la familia.
Más de diez años.
Diez años de haber sido amigas, confidentes, algo más, de habernos perdido y de encontrarnos otra vez.
Mis pensamientos se interrumpieron cuando un gato saltó a mi regazo.
Tenía razón, eran tan tiernos. Tanto, que por unos minutos olvidé mi alergia.

El tiempo empezó a desdibujarse. Entre caricias a los gatos y risas, las conversaciones se fueron volviendo confesiones. Hablamos de heridas, de decisiones, de todo aquello que el tiempo había transformado en aprendizaje.
Sin darme cuenta, volví a perderme. Mis dedos se enredaron en su cabello mientras nuestras miradas permanecían suspendidas una en la otra, como si todavía hubiera preguntas que ninguna de las dos se atrevía a pronunciar.
La distancia dejó de existir, las vocecitas callaron, los gatos dejaron de reclamar atención, y yo me dejé llevar, por un momento, olvidé la necesidad de tener el control de todo.
Hasta que mi celular vibró.
La miré.
Ella me devolvió la sonrisa, con esa expresión de quien acaba de cometer una travesura y espera, en cualquier momento, un reto que nunca llegará.

Sonreí de vuelta.

Woaos. 

24 jul 2026

My little space

Acá el tiempo se congeló.
Un diseño antiguo, gifs que tienen muchos años, pequeños stickers y gadgets que se quedaron dando vueltas en algún rincón de Internet.
Todavía puedo ver a esa Alex de primero medio abriendo su blog, deseosa de mostrarle al mundo lo que escribía. Queriendo presumir con orgullo sus concursos de poesía, soñando con dejar una pequeña huella en el Internet de aquellos tiempos.
Este blog ha visto pasar miles de personajes, miles de recuerdos bonitos y también dolorosos. Ha guardado años que cuentan historias, e historias que terminan convirtiéndose en enseñanzas.

Nunca imaginé que, casi diecisiete años después, seguiría conservándolo con tanto amor.
Mi pequeño lugar. El que vio nacer los primeros intentos por impresionar al mundo, los primeros cuentos, los primeros poemas, y también las rabias más profundas que necesitaban salir.

Nunca imaginé que tanta vida terminaría quedándose acá, impregnada entre teclas que escribían más rápido que mis propios pensamientos.

A veces se me olvida que ya no soy esa adolescente. Pero volver acá siempre se siente como abrir una caja llena de recuerdos.
No importa si lo visitan mil personas, mil bots o mil ojos con buenas o malas intenciones. Este espacio sigue siendo mío.

Y no quiero cambiarlo.
Porque no es solo un blog.
Es un pedacito de mi historia.
Así que, hasta que Blogger decida cerrar sus puertas...

Yo me quedo acá.

8 jul 2026

Spit it out panda pops

Siempre quise preguntar si alguna vez valí algo.
Si fui algo más que un pasatiempo. Algo más que un banco. Algo más que la mano que siempre estaba dispuesta a sostenerle cuando el mundo se caía.
Solo quería saber si alguna vez me miraron con el mismo amor con el que yo miré.

Porque lo era todo.

Hubiera peleado. Hubiera dado todo. Hubiera intentado convertirme en lo que necesitaba. Habría sostenido días grises y celebrado triunfos como si fueran propios. Si me hubiera pedido la luna, probablemente habría empezado a buscar la forma de alcanzarla.

Y, aun así, nunca me sentí amada.

Podía decir las palabras correctas, pero el amor nunca estuvo en actos. Nunca me sentí comprendida. Nunca me sentí elegida. Nunca me sentí realmente importante.

Qué penita.

Lloré hasta quedarme vacía. Lloré tanto que hubo días en que pensé que solo sería feliz viéndolo caer. Y lo más triste es que ni siquiera fui capaz de ir  y contar todo lo que pasó. Porque todavía existe una parte estúpida de mí que quiere proteger. Que quiere salvar. Incluso ahora. Incluso cuando sé que no lo merece.

Eso es lo que más rabia me da.
No él.
Yo.

La mujer que seguía intentando encontrar algo bueno en alguien que le demostraba que no valía nada.

Voy a quedarme con miles de preguntas sin responder. Nunca sabré la verdad, si alguna vez fui suficiente o si simplemente fui la persona desechable. Y supongo que tendré que aprender a vivir con ese silencio, aunque mi cabeza obsesiva siga buscando respuestas donde ya no las hay.

Fui ingenua.
Confié.
Creí.

Y eso me costó mucho más que dinero.
Perdón por los abogados. No porque crea que esté mal lo que estoy haciendo, sino porque nunca imaginé que la historia que yo soñaba terminaría frente a un tribunal. Fueron ellos quienes me hicieron ver cosas que yo jamás habría llamado violencia, porque estaba demasiado ocupada intentando justificar.

Hoy ya no quiero más.
Quiero salvarme yo.

Y, aunque me avergüence admitirlo, todavía hay una parte de mí que espera que nunca sea feliz. No porque crea que eso vaya a devolverme lo que perdí, sino porque todavía me duele pensar que pueda seguir viviendo como si nada hubiera pasado, mientras yo tuve que aprender a reconstruirme desde los pedazos.

Ojalá algún día entienda el daño que hizo.
No para que vuelva.
No para que me busque.

Solo para que, aunque sea una vez en la vida, el peso de sus propios actos no le permita respirar.

7 jul 2026

 Pucha, me he decepcionado caleta estos días. Que paja. Tengo asquito generalizado por los hombres.

5 jul 2026


Bittersweat

A test of time,
a test of patience,
a test of wanting to destroy
yet refusing to become violent.

A test of so many things,
and I feel as though I'm failing
every single one of them.

I feel small.

Sometimes I feel so lonely,
as though I have to fight this battle alone,
to endure everything
without being able to tell anyone.

I feel cold,
as though winter has already begun
to steal the warmth from my soul.

I know.
I know.

None of this is easy.

I just want a hug,
someone to hold me for a while,
and a quiet voice telling me
that everything will be okay.

Today is one of those days
when I wish I could forget everything
and simply begin again.

I knew the path I chose.
I knew the decisions I made.

But it's becoming harder
not to cry.

Harder not to believe
that I somehow deserve this.

For being foolish.

For being useless.

For being naive.

I'm sorry, me.
Today isn't my day.
But tomorrow
doesn't have to be today again.