14 jul 2017

Acortando los minutos

Clavas las uñas en el cuello y acortas la respiración,
sofocas al ser hasta el punto en que la vista se le nubla,
las lágrimas caen apresuradas por sus mejillas,
y al estar casi al borde de la inconsciencia, sueltas el agarre.

Cualquier situación, envuelta en las mismas pistas,
llevan al pensamiento a confundirse,
a tocar las rosas con las afiladas espinas,
y a obsesionarse dolorosamente con la luz de las estrellas.

En definitiva la luna no se equivocó del todo,
pero a veces las esperanzas agarran cierta importancia cuando los ojos correctos alzan la vista,
y debería ser así, aunque volvieras a clavar las uñas.
Aterra el pensamiento de un oído escuchando canciones que han sido oídas por otras mentes.

12 jul 2017

Ayurnamat

El tiempo nos cambia a todos,
tomamos diferentes caminos,
diferentes decisiones,
erramos y aprendemos.
Nos liberamos del vértigo.

Es por eso que saber apreciar los momentos es importante,
el tener la oportunidad de soltar lo demás,
para solo enfocar un segundo de eso,
aquello que puede cambiar todo,
saltar y arriesgar. 

Si dudé, lo hice porque de verdad necesitaba pensarlo,
si deje que la lluvia me humedeciera el cabello,
si deje que la hora se pasara dos veces,
era porque necesitaba un tiempo a solas con la ciudad.

El largo silencio que continuaba,
los suspiros que se escapaban,
envuelta en el no saber,
y el demonio de adentro que susurra.
¿Alguien debería hacerlo por ti?

¿Olvidar la frustración que se siente?
A veces no importa el resultado,
pase lo que pase hay que atesorar el presente,
amar la trama más que el desenlace.
Aunque no lo sabrás hasta que pase.

No olvidaré la canción de aquel día,
sueños brillando como el sol,
días que cambian según la estación,
vuelve a atesorar el tiempo,
que de los pocos que lo hacemos,
tenemos gran ventaja.

El alfil

El sueño recurrente,
despierta busca las respuestas,
siente los dientes apretados,
escucha el corazón latiendo rápidamente,
nota los ojos adoloridos 
y se extraña con el nudo en la garganta.

Suponía que pasaría,
que pasaría tanto que se llegaría a asfixiar,
tiene ese sabor asqueroso a recuerdo,
a que ya ha pasado varias veces.
La duda que siembra es tan incoherente que incomoda,
y todavía la arrastra por el segundo piso.

El pretender no es uno de sus fuertes, aunque así lo crea,
y sabe que su primer pecado fue creer que miraría de la misma forma.
A veces se cree que el miedo de cometer un error
es solo por el inminente fracaso, pocas veces se piensa en el orgullo.
Si el tablero está puesto con todas las piezas a su favor,
va a preferir botar el rey antes de hacer el siguiente movimiento.


Porque no ser capaz de distinguir el sueño de la realidad,
es lo que pesa más que la traición, que aunque no es verdadera, se siente así.
Ciertamente es humana al fin y al cabo,
cuando sucumba ante la presión, cuando el nudo la destruya,
es entonces que se dará cuenta,
que todos a su alrededor tenían las piezas apropiadas,
menos ella...