19 dic 2020
13 dic 2020
Ojos bien cerrados
El pulso se descontrola ante tu presencia,
tu aroma me trae recuerdos de noches pasadas en las que dormía vestida de ti,
pero no a tu lado.
Ya es muy tarde para irme sin cicatrices,
mi memoria como mis sentimientos no están intactos,
vas a calar siempre muy hondo en mi.
Lamento mis señales confusas,
el no saber que hacer,
lamento cerrar los ojos a la realidad,
te creí eterno pero no lo eras.
Aunque te alejé mil veces,
vas a seguir en mi memoria,
perdóname otra vez entonces,
por volver tu figura una sombra,
que no puedo tocar,
que no puedo alcanzar,
te vas a ir igual...
Antes de irte,
déjame robarte un beso,
si es que encuentro el valor,
para no perdérmelo.
Tiempo al tiempo
Mañana va a molestar menos,
pasado mañana voy a cerrar los ojos pero no llorar,
en tres días ya no me van a doler los pies,
y al cuarto ya no voy a vomitar más poemas.
A la semana voy a tener un poco más de esperanza,
pasados más días voy a volver a sonreír como antes,
a fin de mes me voy a abrazar suavemente,
y después de un tiempo voy a sanar.
A los dos meses, tendré brillo en los ojos otra vez,
y el corazón que quedó en los nervios tendrá vida nuevamente,
ya no me perderé entre los bares ni tampoco fumaré lo que me encuentre.
No, no es el fin del mundo,
solo otro comienzo, y otro final.
Quiero mudarme del planeta
Tengo tormentas,
tormentas enfrascadas
que se me aprietan en los dientes y en el alma me pesan kilos.
Y me caigo al suelo y las golondrinas no me pueden ayudar,
y me ahogo en ese pensar, en ese resentimiento de mierda.
Me envenena de igual forma esa fobia maldita,
y me apuñala ese saber que nunca va a ser lo que yo quería,
que me quiebra la verdad de todo,
mi discurso poético,
mi duelo que se convirtió en mi hogar,
todo mi mundo imaginario...
Pero lo sé, lo sé bien, sé la verdad,
sé que siempre pierdo yo,
siempre pierdo yo...

9 dic 2020
Y no quería llorar.
12 ago 2020
Signos
trae algunos castigos y otros tantos arrepentimientos.
Prefería quedarme sorda a sus susurros,
ciega a sus signos,
muda a sus ataques,
quería aprender de todo aquello,
de aquel sentimiento de sentirme muerta en vida.
consumida por el fuego,
no podía ser más que llamaradas encadenadas.
fui siempre canción sin letras, sin baile, sin ton ni son,
así que de conciertos completos no sé mucho.
Y de los instrumentos que sabía tocar,
se desafinaron y me hirieron en los tímpanos,
dejando un sonido eterno,
consumida por el agua,
no podía ser más que cenizas que volaban.
no podía pensar en ninguna solución,
el emisor mentía,
el receptor mentía,
les daba tanto miedo la verdad,
a enfrentarse a esa cruda existencia.
al tocar la tierra y ser consumida por su crudeza,
no podía seguir fluyendo,
debo abrir los ojos,
debo abrir la boca,
debo escuchar otra vez,
y empezar de nuevo.







