30 may 2021

Di, uno

No entendía porque las lagrimas caían de mis ojos,
aún no lo entiendo.
Si al final, de todas las palabras que dije ¿Cuánto escuchaste?
de todas las historias que relaté ¿Cuánto entendiste?
de todo el tiempo que pedí y no me diste ¿acaso te arrepentiste?
No quiero esconder nada más,
no quiero hacerme la fuerte cuando en verdad me duele.
Pero encuentro tan injusto que al final siempre me creo todo.

Me aparto de mi ego,
me dejo estar,
esta vez y eternamente,
te dejo ganar. 
La única carta es tuya,
en tus juegos ya no quiero jugar.



17 may 2021

El sonido del agua

Me quedé mucho tiempo con los sentidos despiertos, en alerta,
podía volver a ese punto exacto en el que las manecillas del reloj dejaron de girar,
podía sentir perfectamente como el viento del atardecer mecía mis cortos cabellos,
podía sentir como el sol iluminaba y calentaba mi piel con sus últimos destellos,
podía ver el bote meciéndose dentro de aquel lago artificial lleno de sueños,
fue un día de verano para no olvidar,
excepto que yo, 
quería olvidarlo.

Los recuerdos como nubes negras terminaron por tapar el sol,
el niño en el bote pareció ser consumido por la oscuridad,
con un ruido sordo terminó hundiéndose y yo solo pude mirar anonadada.
Sabía que aquel ser de luz nunca volvería,
por eso cuando volvió a salir a la superficie,
y a pesar de que intenté quedarme junto a él,
no era el mismo, simplemente no lo era.

Mis palabras murieron ahogadas en un maremoto de emociones,
el agua me cubría por completo y ya no podía hacer nada,
el sonido era ensordecedor,
había alguien gritando muy cerca,
pero no quedaba nada que decir,
no quedaba nada que recordar,
no quedaba ni la nostalgia,
el niño del bote había desaparecido,
di mi último esfuerzo, deje que mis pulmones se llenaran de agua y dije adiós.
 Pasados los años, al fin puedo volver a respirar....




10 may 2021

A place in my bed...

Recuerdo la secuencia y el tik tok descontrolado del reloj,
le acompañaba un suspiro tardío y el latir de mi corazón.
La blancura de tu piel enrojecida,
el pensamiento y la ilusión llegan a mi,
tu palidez.

Recuerdo los pasos pequeños y rápidos,
el cordón que tiraba de mi mano,
las risas perdidas entre parques,
las bromas pesadas, tu sarcasmo y el mío,
tu sonrisa.

Recuerdo la niebla de la mañana y una brisa familiar me envuelve,
el frío se hace latente y el amanecer talla mis huesos.
Creí que no me iba a detener,
creí que tenía la convicción suficiente,
el orgullo suficiente,
de pelear.
Pero no lo tuve,
aunque sé que si me lo pidieras,
tendrías un lugar en mi cama.

5 may 2021

Un pecado de la imaginación

Nunca supe de lo lejos que estaba el final,
siempre prometí y me aseguré de mantener un ritmo constante,
de correr y correr.
Las sensaciones iban y venían,
entre palabras que hablaban mucho pero que en realidad no decían nada,
hasta que un suspiro dictó sentencia,
lo importante no era el final ¿o si?

Obsesionada con no preocuparme del desenlace,
intenté disfrutar el recorrido,
parte por parte.
La ansiedad burlaba mi deseo,
se me olvidó la meta,
abusar de mis propias fantasías nunca dio un buen resultado,
pero nunca es tarde para canalizar,
nunca es tarde para nada, ¿o para todo?

Creí haber sonreído y pedido un poco más de tiempo,
me mordí el labio y mi pelo se movió hacia atrás,
ya no pensé, ya no hice ningún ruido.
me deje llevar,
y en mi cabeza ya no escribía nada,
ya no gritaba nada,
todo estaba en silencio,
ni tu estabas acá,
ni yo estaba allá,
solo era mi imaginación,
y mi propia presencia...