22 may 2024

Let it hurt

Exhalé el humo del cigarro mientras miraba concentrada mi té, el frío del invierno que nos acechaba pronto lo enfriaría también. Escuché sin expresión como sus palabras se me hacían un nudo en la garganta, y quise fumarme la cajetilla entera solo para tener algo que hacer. Volví mi mirada hacia mi interlocutor, debía fingir presencia pero estaba tan cansada de todo que apenas podía enmascarar mis sentimientos.

Su voz me llegó muy distante a pesar de tenerle frente a mi, como si el ruido blanco en mis oidos mantuviera todo realmente alejado, protegiéndome en mi burbuja para que el frío no pudiera entrar, o nada más.
Golpié suavemente el cigarro en el cenicero para desprenderlo de su deshecho. Y tuve que reír forzadamente ante una broma para seguir con mi actuación. Y me pregunté ¿Por qué estaba ahí en primer lugar? ¿Qué planeo lograr evitando sentir? ¿A quién quiero engañar con tanto silencio? ¿Son necesarias todas estas distracciones?

No quería verme vulnerable de ninguna forma, no quería parecer débil, ni dramática, ni nada que se le pareciera. Pero ¿es acaso tan malo sentir? ¿Rompería mis propias reglas si digo todo lo que quiero decir?

Esta vez me tocó dejar de disociar y tuve que responder unas cuantas preguntas. En mi cabeza seguía siendo un magnífico plan salir con gente random, estudiar y llenarme de pega solo para no parar, solo para no sentir. Porque sentir todo lo que estaba sintiendo en ese momento sería realmente impensable para mi.

Y en mi pieza, escuché la lluvia afuera como devoraba todo, como limpiaba todo, como mis propias lágrimas se perdían en ella, en la imparable lluvia. Y quise ser como ella, y volví a repetirme, deja que duela hoy, que duela lo que tenga que doler, que no es para siempre.

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