Vuelve, lo digo en mi mente.
Vuelve, lo digo cruzando los dedos.
Sé que tu presencia era lo mismo que estar sola, pero al menos te tenía.
Pedazos de ti, pero te tenía.
En todo momento pienso en ti.
Sueño con el momento en que te abrace de nuevo,
con el momento en que pueda sentir otra vez tu calor,
otra vez tu aroma,
otra vez tú.
Sé que pido imposibles.
Sé que no pasará.
Sé que yo siempre pierdo.
Sé que siempre se aprovechan de mí.
Pero al menos mi sinceridad es inmensa.
Estoy cansada.
Mis ojos pesan,
y lo único que veo cuando los cierro eres tú.
Cuánto extraño dormir en tus brazos,
estar ahí, pequeña, protegida, sintiendo que quizás podría valer algo para ti.
Pero nuevamente solo estoy soñando, como siempre,
una soñadora.
Aun con la cadera rota,
con las rodillas heridas,
las manos adoloridas,
mi labio abierto,
mis dientes quebrados,
con todo eso,
sigues siendo mi mayor pena.
Cuando mi única prioridad debería ser yo
—ironía—
nuevamente me dejo de lado,
aún cuando sigo sangrando...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Si comentas te ganas un Globito Q