Me fumé el cigarro estresada,
muchas cosas que hacer y pocas horas,
al lado mío el tic tac del reloj me desesperaba,
creí que me ahogaba, que la frustración me dominaba,
pero entonces tú, tomaste mi mano y me llevaste a danzar...
Estábamos estudiando,
nos mirábamos a través de la cámara del computador,
me mordía el labio y tu me retabas cuando lo hacía,
tu te comías las uñas y yo te decía deja de hacerlo,
entonces, madrugamos un día más.
El día antes de mi cumpleaños,
llegaste a golpear mi puerta,
entraste como si nada y compartiste con mi familia,
tomaste un café y robaste unas caladas de mi cigarro,
entonces, frente a mis padres, nos reíamos de la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Si comentas te ganas un Globito Q