Al final saqué la voz, "Sí" le dije, "Creo que me había dado cuenta y no lo quise ver", sonrió, "¿entonces por qué piensas tanto?" preguntó mientras tomaba mis entumecidas manos, "¿Para que removerlo tanto? Vive el presente, quédate acá, no pienses más hueas."
Me reí, tan sutil como es él, quería llorar, pero no de pena, llorar para limpiar, llorar para borrar, llorar porque puedo, llorar porque no quiero recordar más, llorar porque quiero que todo vuelva a ser como antes, como antes de todos los sucesos, llorar, llorar para avanzar.
Un arma sin filo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Si comentas te ganas un Globito Q