un ángel despojado de sus alas,
la guitarra sin cuerdas,
y una memoria marchita,
recuerdan viajes lejanos del más allá.
El barco sin nombre,
en un mar sin olas,
de tormentas que no se oyen,
y noches ignoradas por las estrellas.
en un mar sin olas,
de tormentas que no se oyen,
y noches ignoradas por las estrellas.
No podía escuchar ni una voz,
entre tantos sonidos llenos de opacidad,
nebulosas ofuscadas dando vueltas una vez más,
y el ancla que se perdía en la gran inmensidad,
nebulosas ofuscadas dando vueltas una vez más,
y el ancla que se perdía en la gran inmensidad,
eran evidencia del viaje que se perdía en alta mar.
Derrama entonces esperanza en una tierra sin labrar,
de semillas y viajeros que su camino han olvidado,
hemos sido largamente renegados,
y dejados atrás.
Recemos una vez más,
de semillas y viajeros que su camino han olvidado,
hemos sido largamente renegados,
y dejados atrás.
Recemos una vez más,
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Si comentas te ganas un Globito Q