Dejé de pensar,
de ser racional,
una corriente de la consciencia,
un sonido insistente en mi cabeza,
dije todo lo que tenía que decir,
ya no habían más palabras que proferir,
pero lo encontré a medio camino,
escuchando su tintineo tan característico.
Le pregunté entonces a aquel de las flechas y corazones,
"¿es que acaso hay alguien para mi?"
Me sonrió burlesco,
y mofándose de mi contestó
"Ay Alex, tu no estás hecha para esto,
no hay nadie para ti,
y la soledad que es tu mejor compañía,
lo será por siempre querida."
no hay nadie para ti,
y la soledad que es tu mejor compañía,
lo será por siempre querida."
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Si comentas te ganas un Globito Q